La relevancia de Coyoacán a lo largo de la historia

Un poco sobre el papel de Coyoacán en la ciudad, desde la época prehispánica hasta la actualidad.

Mare Loustaunau

¿Conoces realmente la historia de Coyoacán?

Los primeros en habitar Coyoacán datan de hace 25 siglos, en la zona que hoy se conoce como Copilco. Se dedicaban al cultivo, al pie de la sierra del Ajusco. Más tarde arriban los tepanecas, quienes asientan en los terrenos del Señorío de Azcapotzalco, que después se extiende hasta Coyoacán.

Por el rápido desarrollo del lugar, Coyoacán se convierte en Señorío, el cual es derrotado por los mexicas a principios del siglo XV. En 1521, Hernán Cortés arriba a Coyoacán con Cuauhtémoc como prisionero, a quien somete a tortura para descubrir dónde se encontraba el tesoro de los mexicas.

Una vez asentado en Coyoacán, Hernán Cortés fundó el primer ayuntamiento de la zona. Aquí organizó otras conquistas y planeó diferentes exploraciones, además de que escribió la más importante carta a Carlos V. Por estos motivos, Coyoacán se consideraba la capital de la Nueva España; pero cuando Tenochtitlán se proclama capital definitiva, Coyoacán pasa a ser marquesado del Valle de Oaxaca.

En el siglo XVII se establecen talleres, ranchos y fincas que dan cabida a distintos trabajos. En la hoy delegación, estaban las residencias de Pedro de Alvarado, Diego de Ordaz y la Malinche.

Después de la Revolución Mexicana, se crea el parque de Los Viveros, que hasta la actualidad perdura y es uno de los pulmones más importantes de la ciudad. Para los años 50, se edifica la Ciudad Universitaria. La Universidad Nacional Autónoma de México es una de las razones por las que en Coyoacán han vivido distintos intelectuales, políticos y artistas.

Actualmente, más de un millón de personas habita Coyoacán. Algunos de sus barrios son: Panzacola, La Purísima Concepción, el Niño Jesús, San Diego Churubusco, Santa Catarina, San Francisco, San Mateo, San Pablo Tepetlapa, Santa Úrsula Coapa y Los Reyes. En ellos, aún se mantienen incólumes las parroquias coloniales que se edificaron durante la época virreinal.

Hoy, la delegación de Coyoacán constituye uno de los barrios más hermosos y bohemios de la Ciudad de México. Se trata de un lugar donde abundan las plazas y los jardines, al igual que el arte y la cultura.

En Coyoacán se encuentran importantes escuelas y centros educativos, tales como el CENART y la Escuelas Nacional y Superior de Música. En cuanto a los museos, destaca el Museo de las Intervenciones, la Casa Azul, el Museo Nacional de Culturas Populares, el Museo de la Acuarela, el MUAC y el Museo Anahuacalli.

Sin duda Coyoacán es una de las delegaciones con más historia de la ciudad, además de un barrio con alta oferta turística y cultural. Es este el epicentro intelectual de la capital, un referente clave sobre el pasado, presente y futuro artístico de la CDMX.

HERMOSOS POEMAS CORTOS DE LA CULTURA MAYA CLÁSICAEstos poemas mayas nos trasmiten toda su musicalidad, pasión y la belleza de un pueblo en completa armonía con la naturaleza.MXCity

Poemas mayas originales con su traducción al español.

Se dice que la lengua maya es fascinante por su musicalidad y fuerza, así como su cosmovisión, la literatura, ciencia, y cultura. Aunque en la antigüedad pocos mayas sabían escribir, y los libros estaban reservados para unos cuantos, hoy en día esta cultura está llena de enormes escritores divulgando todo tipo de textos en su lengua madre.

Algunos de los textos más reconocidas de los mayas son el Popol VuhChilam Balam, el más conocido es el de Chumayel. Pero es posible encontrar poemas mayas como el que se encuentra en un mural en el Museo de Antropología de la Ciudad de México, traducido por Antonio Médiz Bolio.

Se llama “chilames” a los sacerdotes que interpretaban los libros antiguos para extraer de ellos profecías. Cada poblado escribió su propio libro, por lo que existen “chilam balames” de numerosas poblaciones; entre ellas: Maní, Tizimín, Chumayel, Kahua, Ixil, Tekax, Nah (hoy Teabo) y Tusik (hoy Temozón). El más conocido es el Chilam Balam de Chumayel, poblado de Tekax, y se atribuye su compilación a Juan José Hoil; la primera traducción completa al español fue de Antonio Médiz Bolio de 1930.

Aquí te dejamos algunos poemas mayas con su traducción al español.

In K’aba

tikín o’tel

chi’il chi’ chi’chi’al

u chá’acha’al tumén u dzay máako’ob

Dzok in pitik u nóokil in k’aba’

je bix u podzikúbal kan tu xla sóol

(…)

In k’abae

cha takan ti’ páalal.

In k’abae

tatak’cha’tan tumén p’ek.

Bejlae mina’an in k’aaba.

Tené aluxén tan in sosok’ik u tzotzel u pool yáamaj.

Mi nombre

Mi nombre

es un pellejo disecado

que de boca en boca es mordido,

es masticado por los colmillos de la gente.

Me he despojado de las vestiduras de mi nombre

como se despoja la serpiente de su piel.

(…)

Mi nombre

es un chicle que los niños no pueden tener.

Mi nombre ha sido rechazado con desprecio.

Entonces ya no tengo nombre.

Soy un espíritu que juega con el cabello del amor.

A Yáamaj

Mix máak ku yuk’ul tin luuch,

mix máak ku jupik y k’ab ichil in leek

mix máak ku janal tin laak.

A yámae júntuul tzayam kóil peek’ ch’apachtán tumen máako’ob.

Nájil naj ku páatal yéetel u xtakche’il jool naj.

Tu láakal máak yojel dzok u chíiken a yáamaj.

Tu amor

Nadie bebe de mi cantimplora,

nadie desliza su mano en mi canasta de pan,

nadie come de mi plato.

Tu amor es un perro con rabia que es alejado por todos los demás.

En cada casa, las puertas se cierran para ti.

Y la gente sabe que tu amor me ha mordido.

At xsum li waam

At xsum li waam,

k’ajo’ laatuulanil…

Jo’ jun li mukuy naq narupik

chi ru li loq’laj choxa laach’ool

chan chan tawi’ li tuuxil noq’

ut li xnaq’ laawu nalemtz unk jo’

junaq li ch’ina’ usil uutz’ u’uj.

(…)

Ut li waam napsik’ok sa’ xna’aj

naq nakatwil, xb’aan naq maa’ani chik

junaq jo’ laa’at, jo’kan naq nakatinra

ut nank’e e laaloq’al.

Mi alma gemela

qué delicada eres…

como una paloma volando

a través del cielo sagrado, tu corazón

como un botón de algodón,

tus ojos brillan como

la más bella flor.

(…)

Mi corazón salta en su jaula

cuando te ve, porque no hay nadie más

como tú, y por eso te amo

y te canto alabanzas.

Bin in tzuutz a chi

Tut yam x cohl

X ciichpam zac

Y an y an a u ahal

Besaré tu boca

entre las plantas de milpa,

belleza centelleante,

debes darte prisa.

Tz’utz’a chi tu caapcool hok che

Tz’a ex a hatz’uutz nokeex;

tz’ooc u kuchul kin h cimac olil;

xeech u tzou tzotzel a pol;

tz’a u lemcech ciichcelmil a nok

tz’a hatz’utz xanaab;

ch’uuicinzah a nuucuuch tuup

tu tupil a xicin;

tz’a malob ooch’;

tz’a u keexiloob a x ciichpan caal;

tz’a, uu baakaal

hop men hop tu nak a kab.

t kailbelt caa i laac ciichpameech hebiix maix maace

uay tu t cahil,

H’ Tz’iitbalcheé.

Besar tus labios al lado de la cerca

Ponte tus hermosos vestidos;

que ha llegado el día de la felicidad:

desenreda tu cabello;

ponte tu ropa más atractiva

y tu cuero espléndido.

Cuelga de tus lóbulos zarcillos.

Ponte un buen cinturón.

Adorna tu cuello con guirnaldas

y pon cintas brillantes

en tus brazos.

Gloriosa te verás,

pues no hay nadie más hermoso

en la ciudad de Dzitbalché.

Coox c’kam nicte

Cimaac olailil

tan c kayiic

tu men bin cah

C’Kam C’Nicte.

Tu lacailil x chuup x loob bayen

chen chehlah chehlameec u yiich

tut ziit u puucziikalil

tut tz’uu u tzem.

Bail x tumen?

tumen yoheel

t’yolal u tz’iic

u zuhuyil colelil ti u yaacunah

Kayeex Nicteil!

Vayamos a recibir la flor

Cantemos con alegría

porque vamos a recibir la flor.

Todas las damas

lucen una sonrisa en sus rostros puros;

sus corazones

saltan en sus pechos.

¿Cuál es la razón?

Porque saben

que le darán su virginidad

a aquellos a quienes aman.

¡Que cante la flor!

Kay nicte

X’ciih x’ciichpan u

tz’ u likil yook kaax;

tu bin u hopbal

tu chumuc can caan

tux cu ch’uuytal u zazicunz

yookol cab tu lacal kaax

chen cici u tal iik u utz’ben booc.

U tz’ u kuchul

chumuc caan

chen zact’in cab u zazilil

yook tu lacal baal.

La canción de la flor

La luna más cautivadora

se ha alzado en el bosque;

va a arder

suspendida en el centro del cielo

para iluminar la tierra, los bosques,

para brillar sobre todos.

Dulce es el aire y el perfume.

La felicidad se siente en cada persona.

U yayah kay h’otzil xmana x’pam oot che

Hach chiichanen caa cim in na

caa cim in yum.

Ay ay in Yumen!

Caa t p’at en tu kab

t yicnal in laak

miix maac y an t en uay y okol cab.

Ay ay in yumilen!

Cu man cap’el kin

cu cimil ten in laak

tin t’uluch c p’ate en

tin t’uluch hum. Ay ay!

La canción de luto del pobre huérfano de madre

Era muy joven cuando mi madre murió,

cuando mi padre murió,

¡Ay, ay, mi señor!

Criado por las manos de amigos,

no tengo familia en esta tierra.

¡Ay, ay, mi señor!

Hace dos días murieron mis amigos,

dejándome inseguro,

vulnerable y solo, ay, ay.

H’kay baltz’am

Kin kuilancail t cah nahlil.

U caah h tip’il t zazilil I kin tut haal caan

t cu bin u bin bey nohol

bai t xaman bey t lakin bey xan t chikin,

tumtal u zazil yokol cabilil

eh hook chen tiul tz’iic.

La canción del trovador

En este día hay fiesta en las villas.

El amanecer se observa en el horizonte,

sur, norte, este, oeste,

la luz viene a la tierra, la oscuridad se va.

Cucarachas, grillos, pulgas y polillas

huyen a sus casas.

Ch’och’ojLäj Ja’

Ri ch’och’ojläj ja’ are’ k’aslemal

Rech ri k’aslemal nujel taq’ q’ij

Usipam kanöq qtat chi qech

Uluq’ob’al xuquje nim kumano.

Ri ch’ojch’ojläj ja’ kujutzuqu

Wa quk’ya’ etz’ab’alil re k’aslemal

Kuk’iysaj le che’

Xuquje’ le winäq.

Ch’ojch’ojläj ja’ rech kaj

Ch’ojch’ojläj ja’ rech qtat

Rech le plo xuquje le chü’uti’n täq ja’

Xuquje’ rech unimal loq’b’äl k’u’x.

Agua clara

El agua clara es vida

para poder vivir cada día.

Es un regalo que el creador nos brinda,

su amor y grandes maravillas.

El agua clara alimenta.

Es símbolo de fertilidad.

Hace crecer a las plantas

y a toda la humanidad.

Agua clara del cielo.

Agua clara del creador.

De los mares y riachuelos,

y de su inmenso amor.

Ukayib`al re jab

Ri ik` kujaluj mayul

pa ri saqirisanik.

–Kape ri jab`, kape ri jab`!

Kakiraq kichi` ri ajtiko`n.

Are chi` kaqaj ri q`ij

ri sutz` ke` wachin ukayib` al re jab`.

Color de lluvia

La luna se vuelve neblina

en la madrugada.

–¡Va a llover!

Gritan los sembradores.

Y en la tarde

las nubes tienen color de lluvia

Fuente: https://mxcity.mx/2020/05/arnold-belkin-el-hijo-canadiense-del-muralismo-mexicano-fotos/

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