La metamorfosis de Paseo de la Reforma

Testigo de acontecimientos que cambiaron la historia del país, desde ser el camino exclusivo de una clase social, hasta la celebración de cambios políticos en México

Excélsior en la Historia: La metamorfosis de Paseo de la Reforma

Testigo de acontecimientos que cambiaron la historia del país, desde ser el camino exclusivo de una clase social, hasta la celebración de cambios políticos en México

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CIUDAD DE MÉXICO, 31 de julio.- Todos en algún momento hemos pasado por ahí, caminado en sus banquetas, admirado las construcciones que se levantan en cada uno de sus lados, pero poco, muy poco, reparamos en la historia que tiene la avenida más importante de la Ciudad de México: Paseo de la Reforma.

Entrado el siglo XIX, al instalarse el Emperador de México Maximiliano, en el alcázar del Castillo de Chapultepec, se hizo evidente la falta de un camino que se comunicara de forma directa con la Ciudad de México, en particular con el Palacio Imperial, y redujese el tiempo de traslado de un lugar a otro. Por los motivos anteriores, se considera entre los planes de urbanización de la ciudad la creación de una avenida que comunicara de forma directa a la residencia Imperial con el centro de la capital.

PASEO DE LA EMPERATRIZ

Maximiliano encarga el diseño y construcción del proyecto del «Paseo de la Emperatriz» al ingeniero austriaco Ferdinand Von Rosenzweig.

El diseño original, contemplaba la creación de un gran bulevar que arrancara desde la Glorieta del Caballito hasta la entrada al Bosque y Castillo de Chapultepec

El Emperador buscaba con ello imitar el estilo y magnificencia de las capitales europeas, y la nueva avenida sería ciertamente un símbolo que buscaba igualar o superar a los modernos bulevares parisinos, mayor orgullo de cualquier capital europea.

El diseño original, contemplaba la creación de un gran bulevar que arrancara desde la Glorieta del Caballito (hoy cruce de Paseo de la Reforma y Bucareli) hasta la entrada al Bosque y Castillo de Chapultepec.

Las dimensiones proyectadas para tal avenida serían de 19 metros de ancho, con arboledas y prados de unos 9 metros de ancho a cada lado de la misma.

Se pensó también en la colocación de bancas de fierro colado colocadas en ciertos puntos de los camellones y la creación de una glorieta ubicada a la mitad del bulevar, en la cual se colocaría un monumento a Cristóbal Colón.

Con la caída del Imperio, el proyecto solo quedó en el trazo de la avenida y el camellón central, siendo modificado el diseño en numerosas ocasiones.

PASEO DEGOLLADO

Con la derrota del Imperio y la Restauración de la República, quedaron suspendidas las obras, y cancelados los proyectos de re-urbanización de la ciudad.

Cambio de nombre a «Paseo Degollado» en 1867

De igual manera, el gobierno de Benito Juárez García fue testigo de dos sucesos importantes en la historia de la avenida: el primero fue su cambio de nombre a «Paseo Degollado» en 1867; y el segundo fue la abolición del carácter exclusivo de la vía en 1872, pues originalmente su uso estaba restringido a aquellos cuya vestimenta e imagen estuviera en concordancia con la imagen de la avenida.

Sólo tras la muerte de Juárez, durante el período presidencial de Sebastián Lerdo de Tejada, fue que realmente se reiniciaron las obras de diseño y urbanización del paseo, construyéndose un largo terraplén y el puente de La Teja, de 8 metros de ancho (sobre una zanja), que permitió el tránsito sin contratiempos en todo el trayecto de la vía.

ÉPOCA PORFIRIANA

La que quizás sea una de las más activas etapas constructivas y de embellecimiento del Paseo de la Reforma, se dio durante el largo periodo de gobierno del General Porfirio Díaz.

La segunda etapa del gobierno de Díaz se caracterizó, en parte, por su afán de modernización, y por ello se rodeó de un grupo llamado de Los Científicos, quienes pretendían mejorar la imagen del país, imitando y trasladando todo lo francés (máximo referente de modernidad de la época) a México.

El General Díaz y Los Científicos encuentran en el Paseo de la Reforma una de las mejores oportunidades para explotar su ideal de modernidad

El General Díaz y Los Científicos encuentran en el Paseo de la Reforma una de las mejores oportunidades para explotar su ideal de modernidad, y por ello eligen a la avenida como lugar predilecto de la construcción de monumentos, sedes corporativas, bancos, así como deciden dotarlo de faroles importados de Berlín, estatuas de estilo francés, y numerosos elementos decorativos que eran observados a lo largo del paseo.

Se construyeron setenta y siete estatuas de bronce dedicadas a personajes ilustres del Partido Liberal, y que hubieran tenido un rol importante en la creación o imposición de las Leyes de Reforma.

La idea de estas estatuas fue propuesta al General Díaz por don Francisco Sosa, académico y periodista del diario del Partido Liberal, para sustituir la idea de 1878 de colocar estatuas de la mitología griega alternadas con jarrones de bronce (diseñados por Gabriel Guerra), los cuales aún se conservan en la actualidad.

SIGLO XX

Ya entrada la década de 1920 se comenzaron los trabajos de extensión de la avenida hacia la zona poniente de la capital, donde se ubicaban los nacientes fraccionamientos de Las Lomas de Chapultepec, originalmente llamada Chapultepec y después hasta el entronque con la carretera de Toluca.

En 1957 el regente Ernesto P. Uruchurtu inició los trabajos de ampliación del Paseo de la Reforma 

En 1957 el regente Ernesto P. Uruchurtu inició los trabajos de ampliación del Paseo de la Reforma desde la glorieta de El Caballito, hasta su unión con la Calzada de los Misterios con una distancia de 2.6 km, los cuales se concluyeron en 1964.

A principios del Siglo XXI, la avenida fue remodelada, cambiando las banquetas y jardineras tanto laterales como centrales, en el tramo de Chapultepec a Avenida Hidalgo y cambiando el pavimento de los carriles centrales de asfalto a concreto hidráulico en el tramo de Avenida de los Insurgentes a Avenida Hidalgo, así como repavimentando los carriles laterales.

Durante estas obras, se movió y restauro el monumento a Cuauhtémoc. Además de la limpieza de fachadas de edificios que fueron construidos a mediados del siglo XX, por citar un ejemplo está la Torre Anáhuac, edificio construido en la década de 1940, su fachada fue totalmente modernizada.

MONUMENTOS

Algunos de los monumentos más emblemáticos de Avenida Paseo de la Reforma son:

Glorieta del monumento a Colón

Glorieta del monumento de Cuauhtémoc

Glorieta del Ángel

Glorieta de la fuente de la Diana Cazadora

Monumento a la Fuente de Petróleos

Monumento a la Estela de Luz

Fuente: https://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/07/31/911511#imagen-1

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